
DONACIÓN DE ÓRGANOS
La donación de órganos es, desde un enfoque bioético y sanitario, uno de los actos de mayor altruismo que una persona puede ofrecer: posibilita que quienes enfrentan enfermedades terminales o fallos orgánicos severos tengan la oportunidad de prolongar su vida o mejorar sustancialmente su calidad de vida. En Colombia, este acto está regulado por un marco legal específico y por procedimientos técnicos administrados principalmente por el Instituto Nacional de Salud (INS) a través de la Red Nacional de Donación y Trasplantes. El modelo que existe actualmente en Colombia busca maximizar las oportunidades de trasplante y disminuir las listas de espera, que en Colombia suelen ser significativas: solo en 2025 miles de ciudadanos han expresado su voluntad de donar órganos tras su fallecimiento, mientras que miles más permanecen en listas esperando un trasplante.
A pesar de este marco normativo, existen debates y propuestas orientadas a fortalecer la cultura de la donación, mejorar la eficiencia del sistema y reducir las barreras prácticas y sociales. Algunos temas que han sido discutidos en distintos foros incluyen:
Campañas para mejorar el conocimiento ciudadano sobre la Ley de presunción y los procedimientos para manifestar la negativa o afirmación de donación, dado que muchos ciudadanos desconocen cómo funciona la legislación vigente o qué deben hacer para registrar su voluntad.
Propuestas de mejora de la infraestructura y los recursos hospitalarios, para asegurar que los órganos que puedan ser donados sean identificados y trasplantados oportunamente, y no se pierdan por falta de atención o logística.
Iniciativas para incorporar programas educativos en salud pública, que fomenten una cultura de donación más activa y menos resistida por mitos o desinformación.
La discusión bioética sobre cómo integrar criterios de equidad más amplios o formas de incentivar altruistamente la donación sin vulnerar los principios de gratuidad y voluntariedad consagrados en la normativa.
El sistema colombiano de donación de órganos es un ejemplo de cómo una legislación progresista —como la Ley de presunción legal de donación— puede ser utilizada para aumentar la disponibilidad de órganos y potencialmente salvar más vidas. Sin embargo, la implementación efectiva requiere no solo el cumplimiento de la ley, sino también educación, confianza pública y sistemas de salud bien coordinados.
Créditos: Instituto Nacional de Salud